
El Ministerio de Trabajo ha alcanzado un acuerdo para incrementar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta los 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas, lo que supone una subida del 3,1% respecto a la cuantía vigente en 2025. La medida tendrá efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026 y beneficiará a alrededor de 2,5 millones de personas trabajadoras en España, muchas de ellas en sectores con salarios bajos y alta precariedad.
El incremento representa un aumento anual aproximado de 518 euros para quienes perciben el salario mínimo, reforzando su capacidad para hacer frente al encarecimiento del coste de la vida y contribuyendo a mejorar el poder adquisitivo de las rentas más bajas.
Además, el acuerdo incorpora el compromiso de modificar las normas sobre compensación y absorción salarial, con el objetivo de impedir que la subida del SMI sea neutralizada mediante complementos salariales. De este modo, se pretende garantizar que el incremento se traduzca en una mejora real y efectiva en la nómina de las personas trabajadoras.
La medida forma parte de la tendencia de revalorización sostenida del SMI en los últimos años, periodo en el que el salario mínimo ha experimentado un crecimiento acumulado muy significativo, en un intento por aproximarlo progresivamente al 60% del salario medio, tal como recomiendan organismos internacionales y directivas europeas.
Desde el ámbito laboral se valora positivamente este avance, aunque se insiste en que la subida del salario mínimo debe acompañarse de políticas complementarias: control del coste de la vivienda, mejora de las condiciones laborales, fortalecimiento de la negociación colectiva y medidas específicas para sectores especialmente vulnerables.
El refuerzo del salario mínimo es un paso relevante para dignificar el trabajo, reducir la desigualdad salarial y avanzar hacia un mercado laboral más justo y equilibrado.































